Gonzalo y Martín

Gonzalo y Martín
Gonzalo y Martín

viernes, 24 de junio de 2011

Un mal día

Ayer fue un día de aquellos...empezamos antes de las 7 de la mañana a los gritos y tuvimos un día un poco difícil, con corte de pelo incluído, que tocaba ayer el turno en la pelu...
Cuando llegamos a le pelu, durante 5 minutos estuvimos estudiando el escenario, pero a partir de ahí lo tocamos todo y aunque Gon se dejó cortar, Martín no había manera...al fin lo conseguimos, así que ya estamos peladitos para empezar el verano...El día siguió con berrinches varios hasta la hora de ir a dormir en que acabó con "fuegos artificiales" y bronca generalizada porque Martín no quería cenar, y como tantas veces empezó a jugar con la comida y a desparramarla por la bandeja...Conclusión: mamá y Martín a la cama enojados...Así que hoy, para reconciliarme un poco con la vida he subido un par de videos simpáticos de los niños que hicimos hace poco: Gon saltando a las 7.30 de la mañana con todas las energías (las tiene todas él, porque lo que es los papás, ya no hay vitaminas que nos reanimen...) y otro de abril en que se metían en el cajón de las sábanas...


jueves, 16 de junio de 2011

Cabello Pantene

Hace un tiempo que Martín hace una gracia, que según como se mire, más que gracia es ...mejor no lo defino... La gracia consiste en que una vez terminamos de comer y cuando ya estamos bien embadurnados de yogur, salsa de tomate, sopa, o lo que hayamos comido, jugamos con la comida sobre la mesita, la tiramos a suelo, se la tiramos a la mamá o al que se nos cruce por delante, le tiramos el plato, cuchara, etc y luego, cuando yo le digo: Martín, a ver, dame las manitos que te las voy a lavar, ¡mirá como te has puesto! él se niega, me dice: NONO!! así, como sacando trompita y super rápido se lleva las manitos a la cabeza y SE LAS RESTRIEGA POR EL PELO!!! aaaaayyyyy...cuando más duele es cuando acabo de bañarlo y lavarle el pelo, que le vuelve a quedar pegajoso, pero MUY NUTRIDO... (bueno, en la foto no tiene una cara muy feliz porque lo pillé a mitad de la pestañeada, pero ya se ve lo rica que estaba la pasta con salsa...)

jueves, 9 de junio de 2011

Memoria de elefante

No sé de donde sale esta expresión, pero seguramente es aplicable a un niño de dos años para explicar su maravillosa capacidad de retención de datos. Para muestra, un botón: hace unos días hubo una actividad con papás en la guardería, así que algunas/os nos quedamos a la hora de la merienda de nuestros chiquis y presenciamos el juego previo, consistente en repartir los baberos (pechitos) de todos los niños de la clase. Eligen cada día a uno de los niños, y estando todos sentaditos (son 12), la profe va preguntando:¿de quién es este pechito? y todos responden en su media lengua: de Martíiiiin, o de Palooomaaaa, o de Maurooo, etc. y el afortunado entrega los pechitos a sus correspondientes dueños. Lo curioso del caso es que cada niño tiene 3 baberos cada día, multiplicados por 12, por 5 días a la semana (porque no todos los días llevan los mismos baberos)...saquen la cuenta: ¡¡Y EN GENERAL ACIERTAN EN ENTREGAR EL BABERO CORRECTO CADA DÍA A CADA UNO!!...Increíble...

Y otra más: saben perfectamente quién es el papá de quién...incluso los del grupo más mayorcito: ayer las gemelas del grupo de 3 añitos, al verme entrar, le explicaron a su papá que yo era la mamá de Gonzalo y de Martín...y por supuesto los compis de clase también me conocen y cuando me ven entrar me explican donde están los mellis o lo que está haciendo Martín...Interesante ver este desarrollo...¿verdad?

domingo, 5 de junio de 2011

Quisiera ser pulpo

¿Se acuerdan de nuestro carrito gemelar con sillitas en paralelo que pasa muy justito por todas las puertas?Bueno, la gracia de las últimas semanas es frenar el carrito gemelar cada vez que pasamos por una puerta. ¿Qué como lo hacen? Gonzalo saca una piernita hacia la derecha y Martín una hacia la izquierda y ya está. Si atajo el pie de uno, aún queda el otro fuera y necesito una mano (mía, claro) para empujar porque el carro pesa lo suyo, así que no hay manera. La gracia la hacen en la puerta de casa, en la de la finca, en el ascensor...La solución es obvia, dirá alguno de uds., te ponés de espaldas y ya está...sí, yo también lo pensé y funciona en todas partes, menos en el ascensor: entré alegremente con los niños de espaldas y dije JEJE, A MAMÁ MONA...y ahí fue donde me dí cuenta que aún TENÍA QUE SALIR  del ascensor (porque evidentemente el carro cabe justo y no se puede dar vuelta dentro...)...y una vez más me faltaron manos para acomodar piernas para poder salir...soy mamá pulpo...