Bueno, hace tiempo que no escribo, pero hemos pasado un mes de marzo y principios de abril con fiebres varias, neumonía y bronquitis, así que por aquí va quedando poco cuerpo para escribir blog. Aún así, hoy tengo que contar una de Martín de ayer porque mi chiqui apunta maneras...
Últimamente pasamos tiempos difíciles en general, con muchos berrinches por parte de Gonci y de Martín...que si no quiero agua en ese vaso sino en la tacita con la vaca, que ahora ya no quiero agua sino jugo, que ahora ya no es jugo sino yogur, que mamá daaaameeeBUUUUUAAAAAAAAA, y luego...que no quiero cambiarme el pañal, que mamá tú no me cambies (y si me voy para que le cambie papá, llora otra vez BUUUUAAAAAA)(o sea, mamá quédate mientras te lloro pero no me cambies!!), luego que quiero jugar con el tren, pero lo tiene el otro hermanito entonces le pego para que me lo de y otra vez BUAAAAAAAAAA...
Bueno, así pasan nuestros días y los papás maniobrando como podemos con los berrinches, unos días mejor y otros peor...El caso es que ayer, después del berrinche número "nosécuantos" del día, Martín inicia el último a la hora del baño...cuando Óscar lo va a sacar del agua se pone hecho una furia y grita y grita y grita...y Óscar le habla y lo espera con sangre de pato hasta que se tranquilice y finalmente le escuche. Y le dice: "oye, Martín, tranquilízate...mira como te has puesto...¿por qué has llorado y te has enfadado así? y Martín le responde con frase completa: "porque yo me quería quedar en la bañera y tú me has sacado" (con la frase completita)...
Tiene 2 años y 10 meses y una claridad meridiana para explicar lo que siente, casi mejor que algunos adultos de 30 y 40 añitos que andan por ahí...Alucinante...
Gonzalo y Martín
Gonzalo y Martín
lunes, 16 de abril de 2012
jueves, 9 de febrero de 2012
Percepciones II
Y continuando con lo de las percepciones hay una que estuvo muy buena, y que aunque pasó hace varios meses, ya nos va pintando a Martín. (a esta altura creo que el papá me perdonará que la cuente aquí...)
Al final del verano, cuando hablaban bastante menos que ahora (tenían 2 años y 3 meses aprox.) un día íbamos en auto a cargar gasolina y cuando Óscar se bajó para pagar, Martín lo vió alejarse y dijo: Papá pelo no...y después agregó: Mamá pelo sí...y yo todavía me río cuando me acuerdo, porque era una percepción muy acertada y aunque tenía muy poquitas palabras para expresarla, dio en el blanco...
Las percepciones de Martín
Estos días estoy en casa con Gonci y Martín porque Gon tiene un resfriado y no puede ir a la guarde, así que aquí hay trabajo para tirar para arriba.
Entre los momentos complicados tenemos el del baño y el de dormir la siesta porque claro, no es lo mismo con un niño que con dos. Particularmente, la hora de la siesta estaba siendo un momento de gritos y enojos (de la mamá, claro) porque no había manera de que se quedaran quietos y si no consigo que se acuesten, no entran en "stand by". No me estaba gustando nada esta situación porque me parecía que no es normal que acabemos a los gritos un día sí y otro también...no me cerraba...Y la confirmación me la dió hoy Martín al terminar de comer. Me dijo: ahora me bajo de la sillita, vamos a la cuna... ¿me voy a salir de la cuna? (Noooo Martín, ahora vamos a dormir)...¿Vamos a saltar?(Nooo)...Y siguió diciendo: ahora mamá va a lavar los dientes...y después mamá se enfada...
Bueno, no sé si lo he escrito muy claro, pero el caso es: que yo me enfadara era parte de su enumeración...con lo cual supongo que ninguno de estos días entendió que yo me estaba enojando como consecuencia de algo que él hacía, sino que era "la tarea" que venía después de lavarme los dientes y ponerlos a dormir...Finalmente hoy hemos cambiado la dinámica y les he hecho muchos cariños para que se tranquilizaran y al fin se han dormido...Ojalá me dure muchos días lo de los cariños porque la verdad es que es bastante más agradable que lo de los gritos...
viernes, 27 de enero de 2012
El Conciertazo
Uno de los regalos de Navidad de este año (feliz iniciativa de los papás), fue el libro de El Conciertazo, que es un programa de la tele para introducir a los niños en la música clásica de una forma divertida. El libro viene con un cd con fragmentos de Beethoven, Tchaikovski, Verdi, Vivaldi, Bach, Haydn y Mozart y está muy entretenido y alegre. El caso es que cada autor está representado por una caricatura, y con su memoria maravillosa, Martín y Gonzalo ya han aprendido todos los nombres...La verdad sea dicha: de música, ni idea, no sabemos quien es quien, pero identificamos las caricaturas con toda claridad, así que hojeamos el libro una y otra vez buscando los dibujos y nombrándolos.
Lo simpático de esto es que ayer me voy a "dormir la siesta" con Martín; es un decir, porque dormir, lo que se dice dormir...yo no duermo nada...Y Martín tarda su media hora o su horita en dar vueltas en la cuna, sacarse los "saquetines" (calcetines), entrar y salir de la cuna, doblar el colchón, meterse debajo de la sábana bajera...bueno, pero finalmente siempre cae rendido (más tarde o más temprano)...y a medida que se va cansando, empieza a bostezar y decir cosas insólitas...Hay días que repasa alguna cosa que hemos visto u oído recientemente, o le da instrucciones o juega con Gonzalo en su imaginación, o repite: Shh! Quieto parado! (que se ve que es lo que le decían las maestras de la escuela para que se quedara quieto), o como en el caso de ayer, empezó a "repasar" los músicos del libro, así que susurrando decía: Be to ven! Be to ven! Be to ven! Chaikoski! VeldiVivaldiBachMozart! y yo aguantando la carcajada, hasta que al fin se durmió...
Lo simpático de esto es que ayer me voy a "dormir la siesta" con Martín; es un decir, porque dormir, lo que se dice dormir...yo no duermo nada...Y Martín tarda su media hora o su horita en dar vueltas en la cuna, sacarse los "saquetines" (calcetines), entrar y salir de la cuna, doblar el colchón, meterse debajo de la sábana bajera...bueno, pero finalmente siempre cae rendido (más tarde o más temprano)...y a medida que se va cansando, empieza a bostezar y decir cosas insólitas...Hay días que repasa alguna cosa que hemos visto u oído recientemente, o le da instrucciones o juega con Gonzalo en su imaginación, o repite: Shh! Quieto parado! (que se ve que es lo que le decían las maestras de la escuela para que se quedara quieto), o como en el caso de ayer, empezó a "repasar" los músicos del libro, así que susurrando decía: Be to ven! Be to ven! Be to ven! Chaikoski! VeldiVivaldiBachMozart! y yo aguantando la carcajada, hasta que al fin se durmió...
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