La de ayer de Martín: mientras bañábamos a Gon, Martín esperaba pacientemente en el suelo del baño, jugando con todos los ladrillitos que encontró en toda la casa (había toneladas de ladrillitos en el suelo del baño) así que una vez finalizada la sesión de baño y abrazos que reparten cuando salen de la bañera (andá a saber por que, pero dan abrazos después de bañarse...cuando están contentos, claro), al fin papá alzó en brazos a Gon para llevarlo a la cocina a cenar y Martín desde el suelo empezó a los gritos: Tú, Tú, Tú señalándose el pechito con el dedo con mucho entusiasmo...nos estaba avisando que era su turno de bañarse, pero aún no sabe que él es YO...todavía nos estamos riendo...Lo del MÍO, MÍO ya lo tiene claro, de hecho empezó a decirlo este fin de semana, pero lo de los pronombres y quien es quien, no está claro todavía...
También con respecto a esto de descubrir quiénes somos, hace algún tiempo leí en algún otro blog eso de probar a ponerlos delante de los espejos de la casa y también es algo muy divertido...ahora cada vez que pasan cerca del espejo del dormitorio en donde se ven de cuerpo entero, empiezan a darse besos en el espejo, así que tengo unos pegotes bárbaros por ahí, a su altura. Primero me decían que querían ver al "tete" (hermanito) del espejo y luego al "nene" del espejo...ya les explicamos que esos son ellos, pero aún no lo han asimilado...normal, no es posible asimilar tanta belleza, jajaja...(mamá orgullosa;)
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