Muchas veces me encuentro con gente que me dice:¡mellizos!...mucho trabajo...¿no?...ni te imaginas, digo yo...Así que para que no se lo imaginen y así me desahogo, les cuento la de ayer a la hora del baño.
Ya se sabe que a medida que pasa la tarde aumenta el cansancio y el hambre (no solo de los niños) y ayer era una de esas en que el papá no estaba porque trabajaba hasta tarde así que me tocó baño y cena, alone.
Chicos, ¿vamos a preparar el baño?Síiii, dijo Gon, NoNONo dijo Martín y allá fuimos a pesar de todo porque eso de quedarse solo no mola, así que mejor acompaño a Mamá y a Gon. Decidí bañar primero a Gon, que salpica menos, así que no hubo problema mientras lo subía, le quitaba la ropa, maniobraba con una sola mano con los 12 kg de un lado y con la otra con la tapa del cambiador/bañerita...el problema era lo que hacía Martincete mientras tanto. Paso a detallar: primero me subo en el banquito de lavarse las manos, así llego a las esponjitas de limpiarse el culito que hay en la parte más alejada del lavamanos (¡Martín dejá eso!), luego intento abrir el grifo, agarro el jabón y lo arrojo lejos, no mejor me bajo y juego a encestar la pelota en el lavamanos...MMM que interesante ruido este de puertas y cajones con trabas...PLASPLASPLASPLASBUMBUMBUM...uy, se rompió la traba, ¿a ver que hay acá? uy, que lindo rollo de algodón, voy a desenvolverlo (¡Martín dejá eso!), a ver, no mejor me voy al inodoro y levanto y bajo la tapa...PLASPLASPLASPLASBUMBUMBUM... una y otra vez (¡Martín dejá eso, por favor!), uy, que es esto que hace ruidito, a ver, es el pulsador de agua del inodoro (tira agua una y otra vez), vuelvo a jugar con la tapa del inodoro (¡Martín dejá eso!), ahora meto la manito acá a ver si llego a ese agüita que hay en el fondo (MARTÍN POR DIOS NO TOQUES ESO, SALÍ DE AHÍ), vale vale, ya lo dejo y ahora...me meto las manitos a la boca (¡¡¡DIOSMIOOOOOLEVAADARALGOOOO Y A MÍ TAMBIÉEEEEN!!!)...Bueno a esa altura ya había terminado con Gon, así que lo subí al cambiador e "inicié maniobras" con Martín...el baño pasó normal, salvo que como ya sabemos que le gusta patalear en la bañera, nos apartamos y nos mojamos poco y Gon se divirtió muchísimo (se reía a carcajadas y se ponía cabeza abajo de la risa) con el pataleo fraterno y los salpicones. No sigo con el momento llanterío que vino a continuación, desde que intenté sacar del agua a Martín, hasta que conseguí ponerles el platito con la cena delante...momento que continuó en la cuna...total que cuando llegó el papá, los niños en la cuna lloraban a los gritos, y la mamá no, PERO POCO LE FALTABA...por suerte ya con unas palabritas acompañándolos y hablándoles mientras ordenaba el baño y alrededores, la cosa se fue calmando y finalmente se relajaron...fin de otro día agitado...
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